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Mantente al tanto de cambios en tu cuerpo y comunícate con tu médico

El cáncer de ovario afecta aproximadamente a 11 de cada 100,000 latinas, la tasa más alta después de las mujeres caucásicas, según informes del Instituto Nacional del Cáncer. Este cáncer puede ser difícil de detectar en sus comienzos si uno no presenta síntomas, por lo que es importante conocer los factores de riesgo y síntomas de esta enfermedad, así como estar en comunicación con el médico o ginecólogo.

El Gobierno pone a tu disposición recursos que te ayudarán a cuidar tu salud y conocer medidas de prevención para ésta y otras enfermedades.

Factores de riesgo

Aunque no hay manera de saber con exactitud quiénes contraerán cáncer de ovario, los siguientes factores pueden aumentar tu probabilidad de padecer de esta enfermedad:

  • Edad: las mujeres mayores de 40 años son más vulnerables
  • Cáncer en la familia: tener familiares cercanos (maternos o paternos) que hayan padecido de cáncer de ovario, como por ejemplo tu madre, hermana, tía o abuela
  • Cáncer en tu historial médico: haber tenido cáncer de mama, útero o colorrectal, o padecer de endometriosis, un trastorno en el cual el tejido uterino crece en otras partes del cuerpo
  • Origen étnico: ser de descendencia europea oriental judía (asquenazí)
  • Embarazos y salud reproductiva: no tener hijos o haber tenido dificultades para quedar embarazada
  • Obesidad: exceso de peso, inclusive durante la adolescencia
  • Terapia de reemplazo hormonal: las mujeres que reciben esta terapia y ya han pasado la menopausia son más vulnerables

Si tú te identificas con algunos de estos factores de riesgo, eso no significa que necesariamente vayas a contraer esta enfermedad. Sin embargo, es aconsejable que consultes a tu doctor para que te haga una evaluación médica.

Así como hay factores de riesgo, también hay factores que reducen la probabilidad de que a una persona le dé cáncer de ovario. Las mujeres con menos probabilidades son aquellas que han tomado anticonceptivos por más de cinco años, que han dado a luz o que se han sometido a cirugías como ligadura de las trompas de Falopio, histerectomía o extirpación de ovarios.

Síntomas

Consulta a tu médico o ginecólogo si presentas los siguientes síntomas todos los días durante dos semanas o más:

  • Dolor pélvico, abdominal o de espalda
  • Hinchazón, malestar o acidez estomacal
  • Náusea, vómito, gas, indigestión o diarrea
  • Pérdida del apetito
  • Necesidad de orinar con urgencia o frecuencia
  • Secreciones vaginales anormales
  • Menstruación anormal
  • Hemorragia vaginal que no es normal para ti, sobre todo si ya pasaste la menopausia
  • Cansancio constante
  • Pérdida o aumento repentino de peso

Detección y tratamiento

No hay pruebas precisas para detectar el cáncer de ovario en mujeres que no presentan síntomas. Lo mejor que puedes hacer para proteger tu salud es vigilar los cambios en tu cuerpo para determinar si son fuera de lo normal. Si detectas tales cambios, haz una cita con tu médico para que te examine y te haga pruebas específicas como una ecografía, pruebas de sangre o un examen rectovaginal pélvico.

Si tu doctor determina que tienes o pudieras tener cáncer de ovario, solicítale que te refiera a un ginecólogo oncólogo para que recibas el tratamiento adecuado. Este tratamiento dependerá de tu situación médica y normalmente consiste en una o varias de estas opciones:

  • Cirugía: se extirpa el tejido afectado por el cáncer
  • Quimioterapia: administración de medicamentos para reducir el tamaño del tumor cancerígeno o eliminarlo
  • Radiación: rayos de alta energía dirigidos al tumor con el fin de eliminarlo

Recursos adicionales

Para aprender más sobre el cáncer de ovario y otros temas de salud, visita GobiernoUSA.gov, el portal oficial del Gobierno de Estados Unidos en español y parte de la Administración de Servicios Generales (GSA) de EE. UU.