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Cuando usted solicita dinero para comprar un auto o un camión, el prestamista puede embargar el vehículo si usted no cumple con un pago o infringe de alguna otra manera el contrato. También debe saber que el prestamista puede:

  • Embargar el vehículo con causa justificada y sin previo aviso
  • Exigir que usted cancele completamente el saldo del préstamo para poder recuperar la posesión del vehículo
  • Vender el vehículo en una subasta
  • Demandarlo con la intención de recuperar la diferencia monetaria entre el precio que recibió por el vehículo en la subasta y lo que usted debe
  • El prestamista no puede entrar en su casa, ni amenazar físicamente a nadie mientras se lleva el vehículo.

Si usted sabe que va a retrasarse en un pago, hable con el prestamista para tratar de resolver el asunto. Si llegan a un acuerdo, asegúrese de ponerlo por escrito. La Comisión Federal de Comercio ofrece información sobre el embargo de vehículos. Para averiguar si su estado le brinda otros derechos adicionales, comuníquese con la oficina de protección del consumidor de su estado o localidad.

¡Atención! La verdad sobre los préstamos contra el título del auto

Es probable que usted haya visto o escuchado un anuncio para un préstamo contra el título del auto que le ofrece dinero en efectivo para ayudarlo a salir de un apuro. En este tipo de préstamos el consumidor que necesita dinero de forma inmediata usa el título de su auto como aval para un préstamo a corto plazo. No se requiere estar empleado ni poner cheques posfechados. Parece simple, pero no lo es.

Lo que estos prestamistas no dicen en sus anuncios, es que usted tiene que dejar el título y las llaves de su auto cuando recibe el dinero. Le prestarán solamente una pequeña fracción del valor del auto a una elevada tasa de interés que puede llegar hasta el 25% mensual (equivalente a 300% anual) y a fin de mes usted tendrá que reembolsar la cantidad total más el interés.

Si usted no puede pagar el préstamo tendrá sólo dos opciones. Podrá aplazar el préstamo otro mes, con más honorarios e intereses, lo que hará que la deuda aumente y se vuelva imposible de saldar. La otra opción es que la compañía que le concedió el préstamo tome posesión de su auto. Lamentablemente no hay todavía una regulación federal sobre los préstamos contra el título del auto, aunque algunos estados han creado algunas reglas para regular el interés cobrado por estas compañías de préstamo.