English

La mayoría de los compradores de autos necesitan algún tipo de financiamiento para comprar un vehículo nuevo. Muchos utilizan los préstamos directos, es decir, un préstamo de una compañía financiera, banco o cooperativa de crédito.

En los préstamos directos, el comprador se compromete a pagar la cantidad financiada, más el cargo por financiamiento acordado, durante un período determinado. Una vez que un comprador y un concesionario de vehículos entran en un contrato para comprar un auto, el comprador usa el dinero del préstamo del prestador directo para pagar el concesionario por el vehículo.

Otra forma de financiamiento común es el que hacen las concesionarias, que ofrecen comodidad, opciones de financiamiento y, en ocasiones especiales, ofertas de interés bajo por parte del fabricante. Antes de tomar una decisión de financiación es importante hacer su investigación:

  • Decida de antemano cuánto puede permitirse gastar y adhiérase a su límite
  • Obtenga una copia de su informe de crédito y corrija cualquier error antes de solicitar un préstamo
  • Compruebe guías de compra para identificar rangos de precios y las mejores ofertas disponibles

La Comisión Federal de Comercio ofrece más información sobre el financiamiento de vehículos. Es importante determinar lo que puede pagar y saber con qué respaldos cuenta para protegerlo como consumidor.

Comparación entre concesionarios y particulares

En general, comprar a un concesionario es una opción más segura porque usted negocia con una institución, lo que significa que está más protegido por la ley.

La Comisión Federal de Comercio obliga a los concesionarios a colocar una guía del comprador en la ventanilla de cada auto o camioneta usada que se encuentren en su local. Esta guía especifica si el vehículo se vende "tal como está" o con una garantía, así como qué porcentaje de los gastos de reparación pagará el concesionario según dicha garantía.

Tenga en cuenta que, generalmente, los vendedores particulares tienen menos responsabilidad que los concesionarios en lo que respecta a fallas u otros problemas. Las reglas de la FTC no se aplican a las ventas privadas realizadas entre particulares.

Espere pagarle precios más altos a un concesionario que a un particular. Muchos concesionarios inspeccionan sus autos y proporcionan un informe de inspección con cada auto. Sin embargo, esto no sustituye la inspección que usted haga. Algunos concesionarios proporcionan garantías limitadas y la mayoría vende garantías extendidas. Tenga cuidado con las garantías de los concesionarios que solo cubren el "tren motriz" y no ofrecen cobertura completa. Es mejor comparar garantías de varias fuentes.

Algunos concesionarios ofrecen autos "certificados". Esto generalmente significa que los autos han pasado por una inspección más minuciosa y vienen con una garantía limitada. Los precios de los autos certificados en general son más altos. Asegúrese de obtener una lista de lo que fue inspeccionado y de lo que está bajo garantía.

Comprar un auto a un vendedor particular puede ahorrarle dinero, pero existen riesgos. El auto puede ser robado, estar averiado o encontrarse todavía bajo un acuerdo de financiamiento. Si un vendedor particular le miente acerca del estado del vehículo, usted puede demandarlo si tiene pruebas y puede encontrarlo. Es muy poco probable que un particular le entregue una garantía por escrito.

Algunos concesionarios fingen ser vendedores particulares para evitar obligaciones legales y vender autos problemáticos a compradores desprevenidos. No se fíe si un anuncio ofrece sólo un número de celular o especifica una hora para llamar, si el mismo número aparece en varios anuncios o si el vendedor quiere traerle el auto o encontrarse con usted en algún lugar.