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Cómo arrendar o alquilar una vivienda

Un contrato de arrendamiento es un contrato en el que se detallan las obligaciones del propietario y de los inquilinos de una casa o un departamento. Este documento crea una obligación legal que los tribunales generalmente confirmarán en un procedimiento judicial, por lo que es importante que usted conozca las condiciones exactas del contrato de arrendamiento antes de firmarlo. El contrato debe establecer todos los acuerdos que usted cree que existen entre usted y el propietario. Revise si en el contrato constan:

  • Cláusulas que permiten al propietario cambiar las condiciones del contrato después de firmarlo.
  • Obligaciones y responsabilidades de los inquilinos de realizar reparaciones de rutina tales como mantenimiento del césped, limpieza o notificación de reparaciones.
  • Restricciones que le impedirían vivir normal o cómodamente en la vivienda.
  • Duración del contrato y fechas importantes, tales como cuándo hay que pagar el alquiler o los días de recolección de basura.

Todo lo que no se convenga o se entienda claramente debe modificarse o excluirse. Todas las responsabilidades del inquilino deben establecerse claramente. Obtenga siempre una copia del contrato firmado para sus archivos. Todas las cláusulas o condiciones del contrato afectan a TODAS las partes que lo firman.

Los inquilinos que arrienden o alquilen propiedades están protegidos contra la discriminación por la Ley de Equidad de Vivienda. Si cree que se han infringido sus derechos, puede escribir o llamar al Departamento de Vivienda y Desarrollo Urbano. Tiene un año después de la presunta infracción para presentar una queja, pero debe hacerlo lo antes posible. Cada estado tiene sus propios derechos, leyes y protecciones para inquilinos. Consulte el directorio de agencias estatales por estado.

10 consejos para inquilinos

  1. La mejor forma de convencer a un propietario para que le arriende una propiedad es estar preparado y presentar una solicitud de arrendamiento completa, referencias por escrito de propietarios anteriores, empleadores, amigos y colegas, así como una copia actualizada de su informe de crédito.
  2. Revise cuidadosamente todas las condiciones importantes del contrato de arrendamiento antes de firmarlo.
  3. Para evitar conflictos o malentendidos con el propietario, obtenga todo por escrito.
  4. Pregunte sobre sus derechos de privacidad antes de firmar el arrendamiento.
  5. Conozca sus derechos de vivir en una unidad de arrendamiento habitable y no renuncie a ellos.
  6. Mantenga abierta la comunicación con el propietario.
  7. Adquiera un seguro para inquilinos para asegurar sus objetos de valor.
  8. Asegúrese de que en su contrato de alquiler o arrendamiento se detallen los procedimientos de reembolso del depósito de seguridad.
  9. Averigüe si su edificio y su vecindario son seguros y qué acciones puede esperar de su propietario si no lo son.
  10. Sepa cuándo luchar contra un aviso de desalojo y cuándo mudarse. A menos que tenga hechos comprobables y la ley de su lado, generalmente no es aconsejable luchar contra un aviso de desalojo.

Propietarios

El Departamento de Vivienda y Desarrollo Urbano ofrece un programa para ayudar a los propietarios de apartamentos a ofrecer vivienda subsidiada para inquilinos de bajos ingresos. Para más información sobre este programa comuníquese con una agencia de asesoría de vivienda.

Viviendas alquiladas bajo ejecución hipotecaria

Si la propiedad en la que usted vive se encuentra bajo ejecución hipotecaria, usted todavía conserva derechos como inquilino. La Ley de Protección de Inquilinos Bajo Ejecución Hipotecaria de 2009 establece que:

  • Todos los inquilinos tienen derecho a 90 días de preaviso antes de ser desalojados debido a la ejecución hipotecaria.
  • Los arrendamientos existentes serán válidos hasta el fin del término del contrato. Si el arrendamiento termina en menos de 90 días, usted tendrá un mínimo de 90 días de preaviso antes del desalojo.
  • Hay una excepción: si el nuevo dueño piensa usar la propiedad como su residencia primaria, usted puede tener que desocupar la propiedad en un plazo de 90 días (aun si el arrendamiento se extiende más allá de ese lapso de tiempo).